Miércoles 15, a las 21
Club Floresta (avenida Colón 471)
El nombre de Miguel Mateos está ligado a muchas cosas, pero sin dudas fue su disco "Rockas vivas" el que más se impregnó en la piel de los argentinos. Fue hace 25 años, cuando ese álbum en vivo que contenía tres nuevas canciones salió a la calle y se convirtió en un suceso de ventas y convocatoria que tardó varios años en ser superado. Para festejar este cuarto de siglo, Mateos reunió a Zas, aquella banda, y celebró primero en el Luna Park, escenario donde se estrenó el disco con cuatro funciones (récord), y salió de gira. De todo eso habló con LA GACETA.
- ¿Cómo te sentís en este reencuentro con ?Rockas vivas??
- A partir del Luna (hace 20 días) hemos iniciado una gira nacional importante... Ha sido una fiesta tras otra, no esperaba semejante nivel de impacto emocional. Esto es un tributo a un disco que es clave en el corazón de la gente, son canciones que se grabaron en la gente, y son una muestra cabal de la coyuntura, y de su tiempo.
- Hablás de emociones...
- Es que nunca me puse a pensar realmente más allá del espectáculo, pero es muy emocionante ver a los protagonistas del disco en vivo, cómo está armado el espectáculo. Me da mucha alegría compartir con mis compañeros todo esto.
- Muchas veces contaste que hace 25 años no esperabas todo lo que se vino.
- Soy un tipo que no se plantea hacer tres Luna, o hacer uno más que tal o cual. No lo hice ni lo hago, eso de competir... no. Se dio como un crecimiento espontáneo muy fuerte y nos tomó de sorpresa, lo que imaginábamos quedo corto.
- Y ahora, ¿cómo te agarra este regreso?
- En aquel momento vivía, en lo personal y profesional, con más vértigo, y eso hace que no disfrutes los momentos como deberías. Hoy, con 25 años más encima y tanto tiempo de trabajo y viajes y tocar, tengo la posibilidad de disfrutar mucho más de los climas, la cara de la gente, de la de los músicos, el flashback constante. Eso es muy fuerte.
- ¿Qué más aprendiste en este tiempo?
- Y... canto mejor, toco mejor el piano, soy mejor showman, además de divertirme más y pasarla bien. Tengo mejor manejo del espectáculo, soy un performer desde todo punto de vista, muy participativo, con mucha interacción con la gente. Uno evoluciona en distintos formatos, y hace 25 años no hubiera podido hacer los arreglos orquestales que metí ahora. Hoy es diferente todo, el peso artístico es sin dudas mayor.
- Dejaste marcada a más de una generación...
- ...Está demostrado en las canciones, que de alguna manera siguen vigentes. Tenían una coyuntura política, social y cultural diferente. En el 85, a dos años de democracia tras ese período tremendo... Fue un resumen de los dos discos anteriores, contiene la furia del 82, con "Huevos", y la alegría de "Tirá para arriba", bien de la democracia en el 83. En ese arco se mueven un montón de cosas. Son canciones que permanecieron en la memoria viva, porque tienen que ver con la forma de ver la música y recordar la historia de cada uno.
- Eso explicaría la vigencia de esas canciones.
- Es fundamental, porque mucha gente vivió y creció con el impacto de un disco masivo que dejó una gran huella. Son las canciones las inoxidables, fue un documento, un registro de la época.
- Es llamativo que muchos chicos que no existían en ese momento hoy van a verte.
- Sí, es parte del misterio. Me pasa con mi hijo de 19 años. Es llamativo ver que se emocionan también. En los shows se viene creando un conglomerado generacional tremendamente abierto, con padres que llevan a sus hijos y les dicen ?esto es rock and roll, pibe?. Y en los adolescentes hay una búsqueda en los 80, como que no encuentran tanta cabida en lo que hay.
- Eso habla de algún problema en el presente del rock.
- Me parece que hay un hueco, hay cierto nivel de decadencia. Yo soy un músico de estudio, un académico que hace rock and roll, y hay muchos como yo, pero no sé si hoy hay muchos que puedan armonizar o leer música, hay falencias. Aunque también hay autodidactas estupendos, creo que ahora los tiempos son más perversos.
- Hay mucha vigencia en algunas de esas canciones.
- Cuando canto "seguridad para crear", que se yo... Veo tantas parábolas y metáforas mías que se siguen repitiendo en la historia nuestra... Es llamativo y alarmante.
El vértigo de los locos 80
Miguel Mateos empezó su carrera en 1969, año en el que llegó a la finaldel Festival Pinap. Diez años después formó la banda Zas, con la quegrabó cuatro discos: "Zas" (1982), "Huevos" (1983), "Tengo que parar"(1984) y "Rockas vivas" (1985). Con más de 200.000 copias vendidas,este último disco fue récord durante mucho tiempo, como también loscuatro shows de agosto de ese año en el Luna Park, que fueronpresenciados por 50.000 personas. Aquellos conciertos son recordadosporque él apareció colgado de arneses sobre el público mientrascantaba. Luego Mateos inició una extensa carrera solista y editó otros10 discos.